Prevenir heridas es clave para cuidar tu salud. Mantén tu piel limpia e hidratada, usa ropa y calzado cómodos, y revisa tu piel todos los días para detectar cualquier cambio. Si pasas mucho tiempo sentado o en cama, cambia de posición con frecuencia. Mantén tu casa segura para evitar caídas y, ante cualquier herida, límpiala bien y consulta si no mejora. Una buena prevención evita complicaciones.
En el marco de nuestro compromiso con la humanización del servicio y la mejora continua de la atención, implementamos una serie de acciones orientadas a fortalecer el conocimiento, ejercicio y protección de los derechos y deberes de nuestros usuarios y colaboradores.